viernes, 6 de abril de 2012

TRAJES TRADICIONALES


ÁVILA


El Barraco es uno de los pueblos más ricos de la provincia en cuanto a trajes regionales se refiere, tanto de mujeres como de hombres.
De los trajes de mujeres el más conocido de todos ellos es el "Traje de Manteo", unos son "picados", y otros "de tres cintas". Por el contrario el más antiguo es el pintado o estampado, tanto en amarillo como en rojo.
Otra variedad es el "Traje de Mantilla", que es negra con cinta, azul todo alrededor y con un medallón bordado en la esquina de fuera. Se pone con mandil de velas y mantón negro bordado.



BURGOS


La provincia de Burgos tiene una larga y rica tradición folclórica, la cual se puede observar en sus elaborados trajes regionales que todavía hoy se muestran en fiestas, desfiles y acontecimientos importantes de la ciudad por las diversas peñas que en éstos participan. Dichos trajes constan de diversos elementos expuestos a continuación.
Medias caladas, acuchilladas, listadas y lisas, zapatos, alpargatas, albarcas, almadreñas, pololos, enaguas, manteos, sayas camisa burgalesa, justillo, jubón, jubonas, chambras, corpiño, cuerpiño, armillas, colonias, lazos chatos, pañuelos de cabeza, pañuelos de hombros, mantones de seda, merinos, de pelo de cabra, de manila, "picos de la Esgueva", mandiles tipo excusalí, mandil, faltriquera, mantilla de toalla, manteleta, mantillas de Poza, capillo...

LEÓN 


HOMBRES:
Usan pantalón corto denominado braga en colores negro o pardo, calzas a juego, chaleco "cuadrao" y abierto en colores diversos, faja negra, azul, blanca o roja , chaquetilla, sombrero y capa.
MUJERES:
Para la parte de abajo utilizan "rodao" o manteo de colores variopintos, pudiendo llevar "picaos", bordados, abalorios y otros adornos, mandil, zagalejo y saya. Arriba predominan los dengues con o sin pico, corpiños, mantones de ramo merino, etc. pañuelo de cabeza y como adornos, las ricas collaradas y los peculiares pendientes de calabaza, en circulo, etc...

PALENCIA

El traje regional de Palencia -provincia de Castilla y León, España- está compuesto por: MANTILLA DE ROCADOR en terciopelo de Génova y borde ornamentado de terciopelo negro. MANTÓN de lanilla negra con guarda multicolor. JUBÓN de terciopelo negro con cuello y puños de "Irlanda", pechera y puños con galones de mostacilla y azabache. FALDA de lana violeta. SOBREFALDA de paño rojo y guarda calada en paño negro. MANDIL de terciopelo negro con mostacilla y azabache. FALTRIQUERA en paño negro bordada en flores multicolores. MEDIAS de algodón violeta. ZAPATOS de terciopelo negro con hebilla de metal..

SALAMANCA
  

Hombre:

Camisón: Hecho de lienzo casero, los puños y el cuello son de picas apretadas. La pechera bordada con deshilado.
Botón de Oro: Cabeza de turco, todo macizo, de filigrana, con adornos.
Medias Galanas: Negras, de lana de oveja. Son de ampie y con punto galano. Sujetas con ligas pañeras de colores o bordadas con canutillo
Calzones: De paño fuerte negro, por debajo de las rodillas, con aberturas laterales y botones de plata (siempre van desabrochados para que se vean las ligas).
Chaleco Negro, de paño fino, cuadrado en la pechera (para lucir el Camisón). Bordado con lentejuelas, canutillos y huevecillos. Se abrocha a ambos lados con botones de plata.
Faja de Merino: Consiste en una tira de tela cuya finalidad es sujetar la cintura del pantalón.
Pañuelo de la faja: Pañuelo de adorno.
Chaquetilla (jugón): De Paño fino con vueltas con empuñadura trabajada y botones de plata. Se coloca encima del chaleco.
Capa negra: De paño fino con vueltas de terciopelo rojo, morado o verde.
Sombrero: Grande, de ala muy ancha y con dos borlas adornadas con canutillos para que brillen.
Zapatos: De piel blanca de becerro, con hebillas de plata.

Mujer:

Blusa Blanca: La pechera bordada en blanco con puntillas y también con puños.
Pololos: Blancos, adornados con puntillas.
Enaguas: Blancas, con tiras bordadas. Se suele poner de 3 a 5, las mejores se colocan arriba.
Medias: Llamadas medias de cuadro, son de lino o algodón, de punto calado y empie.
Zapatos: De piel blanca de becerro, con hebilla de plata.
Jugona: Chaquetilla ajustada que marca las líneas del cuerpo y hace el papel de corpiño o justillo. Las mangas están descosidas en las axilas y en los puños tienen adornos de lentejuelas y canutillos. Tiene una faldetas que consisten en unos rollos de tela cosidos para sujetar la raya y dar volumen a las caderas.
Saya: De paño grueso y amarillo, con un ruedo colorado al bajo. Sobre este se hacen bordados. Tiene la cintura fruncida y un largo por encima del tobillo.
Puntas: Son dos cintas blancas en forma de pico adornadas con puntillas, atadas con un hiladillo a la cintura.
Cintas: Están bordadas con puntas de plata y lentejuelas.
Mandil: Redondo en el bajo, adornado con puntilla negra alrededor, fruncido en la cintura y con una tira en medio adornada con lentejuelas.
Bolso: Saquito de tela con una abertura, adornado con lentejuelas y puntillas. Se coloca al lado derecho.
Pañuelos: Encima de la jugona se pone un pañuelo blanco, luego otro blanco con las picas bordadas y por último se coloca el pañuelo de merino (dejando ver las picas blancas).
Pañuelo de cabeza: Suele ser de merino, agarrado a los hombros con alfileres.
Peinado: El moño "picaporte" consiste en carrera en medio de la cabeza, con rizo aplastado por encima de la oreja. El moño es alto y en el  van los rizos. Todo se ata con una cinta de punta de plata.
Tocado: Consiste en una gran cantidad de joyas.
Pendientes: Argollas, pequeñas en los días de diario y grandes los días de fiesta.
Hilos: Se coloca un pequeño con una cruz alrededor del cuello y después otros dos. Otro largo que tiene que salir por el pañuelo, con un galápago.
Cosméticos: Polvo de arroz que se aplica en el cutis para darle un tono blanco, típico de esa época. Agua de azúcar en el pelo para sujetar los cabellos.

SEGOVIA

La indumentaria tradicional segoviana es el resultado de un amplio programa de recuperación de cultura popular a través de exposiciones, charlas y visitas realizadas a numerosos pueblos de la provincia de Segovia. Para realizar esta labor ha sido imprescindible la colaboración de mucha gente, en su mayoría mujeres, descendientes de las personas que utilizaban tal indumentaria.
El traje típico fue generalmente una forma de traje popular festivo, que adquirió su forma definitiva en la segunda mitad del siglo XVIII. Fue entonces cuando se afianzó el modo de vestir tradicional y peculiar de cada pueblo.
En la transformación del traje típico incurrieron diversidad de circunstancias imprevisibles. Las épocas de carestía o prosperidad pudieron ser propicias para influir en la supresión, adición o sustitución de determinadas prendas o adornos, cambio que al correr del tiempo quedaba establecido.
El traje típico es siempre lenguaje: significa, expresa y transmite la identidad del grupo de una manera simbólica. La gente habitualmente no lo viste, sino que lo lleva excepcionalmente, en ocasiones puntuales y significativas. Por tanto, lo correcto es decir que es típico porque tipifica y no popular.

SORIA

LA MANTILLA: Ésta se usaba antiguamente para tapar la cabeza, digamos que era lo mismo que el velo que se utilizó después para ir a misa y que en la actualidad ya casi no se ve por ninguna parte. También se llevaba para la famosa o célebre ceremonia denominada "salir a misa", que llevaba a cabo la mujer que había tenido un hijo después de cumplir la cuarentena de haber dado a luz. La parturiente lo celebraba asistiendo a misa, como primera salida a la calle, para dar gracias a Dios por dicho evento.
En la antigüedad la llevaban para complementar la saya y la chambra. El tejido era llamado de paño fino, llevando en todo su alrededor una cinta, cuya anchura era de seis a ocho centímetros y solía ser de pura seda o terciopelo. La forma de atrás de dicha mantilla era redondeada haciendo forma de capa.
Hoy en día aún se conserva algún modelo que ciertas personas de Alcozar guardan con cariño como antigüedad y recuerdo de sus bisabuelas.
LA FALTRIQUERA: Este indumento, mas bien femenino, era en forma de bolsillo y en la antigüedad fue usado como tal. Se confeccionaba en tela o ganchillo, con lana de colores diferentes o de un solo color, añadiendo un cordón o cinta en la parte superior de ella y que después se ataba a la cintura incorporándola debajo de la saya.
 La saya llevaba una abertura de unos quince centímetros de largo por donde se introducía la mano para sacar las cosas y objetos guardados en la faltriquera. En ella se guardaban los objetos más impensados: desde la llave de la casa (de tamaño considerable) hasta una pequeña navaja, castañas pilongas, higos secos, botones, etc.
Todas estas cosas eran de poco valor, pero yo las recuerdo con nostalgia, añorando mi niñez y pensando en las personas y familiares, como abuelas y algunos vecinos, que nacieron en el siglo pasado, sobre el año 1865-1870. Estas abuelas nos mandaban enhebrar la aguja, acercarles el botijo para beber agua o algún otro recado, y era entonces cuando nos obsequiaban con algún higo o castaña que sacaban de su faltriquera y que, por aquel entonces (1934-1936) agradecíamos y gustábamos como si fuese un manjar exquisito al estar faltos de esta abundancia que hoy poseemos.
Como final diré que la faltriquera, en algunas ocasiones, también se utilizó como caja fuerte, guardando en ella cosas de valor: como dinero y "onzas de oro" que sólo poseían las familias más adineradas de Alcozar.
 EL JUSTILLO: Prenda interior que hoy llamamos "faja". Por entonces los modelos no eran muy variados, yo describo los dos que conozco:
El primero eran en forma de faja muy corta, con ojetes en las dos partes del delantero. Estos ojetes se hacían en forma de ojal redondo pequeño. Los cordones, como el justillo, se confeccionaban en casa con un trozo de tela un poco fuerte, y en la punta del cordón se metían los arretes para poder pasar el cordón y apretarlo a medida de cada cuerpo.
El segundo modelo que voy a describir tiene más semejanza a las fajas de hoy, aunque éste también se confeccionaba en casa con tela. El largo sobrepasaba la cintura, estrechando la cadera, y llevaba unas hombreras estrechas cosidas, poniendo alguna ballena a lo largo que obligaba a mantener el cuerpo erguido. También llevaba ojetes pequeños, de un tamaño lo suficiente para meter el cordón que se apretaba al máximo para hacer más esbelta la figura
 EL REFAJO: Éste hacía las funciones de combinación. Era de medio cuerpo o de cuerpo entero. Su largura se extendía por debajo de las rodillas, casi hasta media pierna, llevando unos tirantes añadidos en la parte superior. Se confeccionaba con lana tejida a ganchillo de color alegre, con tonalidades diferentes, siempre conjuntando los colores.
El cuerpo era liso y la falda haciendo forma de ondas y terminación en pico, lo que daba una originalidad especial a esta prenda.
LA SAYA: Esta prenda femenina se usaba antiguamente (en el siglo pasado y principios de éste) como hoy en día la falda. Era de tejido fuerte de pura lana, llamado "sayal", y de colores variados: encarnado, amarillo, morado y pajizo o claro. Era larga hasta los tobillos y muy fruncida en la cintura. En la parte bajera de la saya iban atravesadas unas cintas anchas (llamadas tiranas) de colores negro, dorado o plateado, según el color de la saya, porque se aplicaban estas cintas para que conjuntasen con ellas.
 LA CHAMBRA: Prenda de vestir que hacía las veces de blusa. Ésta era más bien de colores oscuros. Las más elegantes se usaban en las celebraciones de bodas, bautizos o días festivos muy señalados. Eran .siempre de manga larga, talle normal y la cadera era corta, no sobrepasando los cuatro o cinco dedos de la cintura. Por dentro y en la parte de atrás llevaba cosida una cinta, y en ella se introducía un cordón o hiladillo que, tirando de él, se obtenía la medida ajustada a la cintura, dando forma y vuelo a la cadera y embelleciendo la silueta.
Algunas tenían tablas verticales de poca profundidad en el delantero y espalda, otros modelos llevaban pechera abrochada con automáticos, ésta era de tul y encaje, como una especie de chantilly de color claro, contrastando y haciendo juego con la saya y siempre resaltando la elegancia de aquella época.
También las había con las mangas mas bien estrechas con adornos de abalorios en la parte delantera de la pechera, cuello y puños, y, por último, con terciopelo o raso en los mismos puntos, haciendo las formas originales y elegantes de entonces. Aquí, en Alcozar, aún se conserva algún modelo en buen estado.


ZAMORA



Este traje pertenece a la Asociación Etnográfica "Don Sancho" de Zamora.

El Grupo Don Sancho posée una de las mejores colecciones de trajes populares de los siglos XIX y XX del Occidente de Castilla y León



1 comentario:

  1. Muy interesante, pero falta Valladolid, la capital, me ha ayudado mucho, gracias.
    Atentamente: Yo.

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